Mientras la lluvia más intensa de los últimos cincuenta años desquicia Puebla, Cholula llueve moderada frente a mí. Salgo a mojarme, consciente del mucho tiempo que no lo he hecho por simple gusto. El gris uniforme del cielo me recuerda - como siempre- la asociación con la nostalgia, por las mujeres que perdemos durante los veranos furtivos. Brinco entre los charcos salpicando de fantasmas las paredes, regocijándome cual condenado a muerte ante el perdón. Me lanzo un clavado y comienzo a nadar de dorso, superando sin dificultad la corriente de las otras historias, de las antiguas, las del ayer. Un grito me vuelve a la realidad mientras mi lengua intenta captar algunas gotas de lluvia.
- ¡Estás loco!-, exclama mi amiga; siempre cubierta bajo un paraguas, observando mi cuerpo tendido en el suelo y los ojos buscando un último rayo de sol-, ¡te estás mojando!
Cubro mi rostro mojado con la vieja sonrisa; la de nuevos mil que siempre he de tener.
- No-, le digo al tiempo que le guiño el ojo-, me estoy lloviendo.
IMAGEN PORTUARIA
Leves murmullos de trueno
con sabor a película de Paramount
¿preludio que invita a la lluvia
o al misterio?
Verdes grillos empeñados
en esporádicos e impredecibles
aleteos
diversifican los escenarios
de la oscuridad
El ventilador - de sobra está decirlo-
descompone el enigma
musical
de la naturaleza
aguafiestas del baile
ancestral
Quien esto escribe
de colores chillantes vestido
para el sueño
Leyendo El Semanal
esperando la lluvia
anhelando un poema
mitigando el calor
Veracruz
una y media
de la noche.
HUMO
A estas horas aquí, soñándote. El mundo de los silencios, los desencuentros, las demoras. Y la impotencia, nuestra impotencia. Miedo permanente, ¿quién se atreve? Y la incertidumbre de los tiempos, la violencia en las calles, el trabajo que nos hiere, nos deshumaniza. Quiero mi final feliz, quiero mi cuento; estar junto a ti, como dos apestados; en cuarentena, lejos de todo. Ilumíname, sálvame, redime a este ser oscuro, haz ceniza mis demonios. Y llegas y te incorporas y desapareces. Mujer de humo. Tus ojos que nada insinúan, al menos no para mí. Reinvéntate con mi imagen en tu mente, descúbreme. Hoy te quiero, hoy te amo. Hoy aquí, a estas horas.
SÓLO TIERRA...
“Alma de negra, es pronto para partir”.
- Alejandro Ortiz.
- Alejandro Ortiz.
Sólo tierra...
Tierra negra, húmeda
húmeda y a veces, ardiente
ardiente como tú, como nuestras noches
como nuestros mejores días
como nuestros cuerpos
como nuestras almas
almas rebeldes, auténticas, locas
+++ distantes +++
¿Dónde estás boca de negra?
Boca de negra, como la noche
como el destino, como nuestros días
como nuestros peores días
como nuestros cuerpos
como nuestras almas
almas vendidas, postradas a la suciedad
Alma de negra
Boca de negra
Cuerpo de negra
Tierra
Sólo tierra...
Tierra negra, húmeda
húmeda y a veces, fría.
1 comentarios:
Clap, clap, clap...
(y eso que la poesía me duerme)
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