Me pregunto si es posible renacer, si la confusión y el caos son siempre el preámbulo de la recomposición.
Todo es inevitablemente cíclico y aún cuando hay ciclos que se cierran definitivamente, siempre existirá algo que se nutrirá de ellos para surgir de forma distinta. Cada muerte engendra vida en un sentido real que dista de lo poético.
En ocasiones despierto y me pregunto en qué parte de este vaivén inevitable se encuentra mi vida. Es curioso pensar que navegando con viento a favor se puede sentir miedo. ¿Es realmente éste el camino correcto? ¿Es la mejor de las decisiones? Hace un par de días volví a conectar el suministro eléctrico por cuenta propia, lo más sorprendente es lo opuesto de las situaciones; antes lo hice por falta de dinero, ahora ni remotamente podría decir lo mismo. No vale la pena ahondar en el tema, pero el punto es que de alguna manera u otra, vislumbro una especie de retorno. ¿Pero este regreso tiene mejores perspectivas? ¿En realidad esta bonanza económica me ha vuelto más feliz y despreocupado? Es difícil responder que no, pero es sencillo reconocer que afirmar lo contrario tampoco es cierto. La vida es un claroscuro, grandes llanuras grises que se extienden cuando tomamos decisiones que nos parecen trascendentes; en cierto sentido, toda decisión siempre será trascendente, de una forma u otra; lo curioso es sorprenderse frente a la amplía gama de posibilidades que se despliega frente a los ojos.
El cambio siempre es y será complicado, a pesar de que forma parte de nuestra naturaleza.
Estoy seguro que algo renace en mí y no puedo dejar de sentir el vacío en la boca del estómago. ¿Seré capaz de tomar las decisiones correctas? ¿Voy a encontrar por fin el timón que me lleve a buen puerto?
Es imposible saberlo.
Hace poco leí por ahí que el fin es el camino.
Yo sigo caminando y renazco y permanezco.
2 comentarios:
A mi me gusta pensar en un punto final que extravió el camino que lo conduce a él, quizá porque la búsqueda de ese camino y su existencia hacen posible el punto final. ja, mis enredos, felices cuarenta! Gabriela Conde
A veces confuso soy que pienso, gracias por ayudar :)
Cuarenta y dos a decir verdad, no sé si bien vividos, pero sé que no muy a medias, cuestión que agradezco enormemente, como disfruto de igual manera tus tweets.
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